LA
TERCERA
Chilenos
desarrollan drogas para artritis un 90% más
baratas
Son las mejores y los laboratorios que las fabrican
lo saben: las drogas biológicas son en extremo
eficaces para combatir enfermedades complicadas como
la artritis reumatoide. Al estar diseñadas
en base a proteínas humanas y con el fin específico
de controlar el mecanismo que desata la inflamación,
los resultados son casi milagrosos ya que algunos
pacientes que se habían resignado a vivir en
silla de ruedas han vuelto a caminar, a valerse por
sí mismos e, incluso, a trabajar.
El
secreto radica en los anticuerpos monoclonales, verdaderos
proyectiles sanadores que impiden que las articulaciones
sigan destruyéndose y, en algunos casos, permiten
que lo dañado se recupere. Son seguros, con
escasos efectos indeseados y en 2003 casi 100 pacientes
chilenos probaron uno de estos tratamientos con excelentes
resultados. El problema es que hoy sólo dos
de ellos continúan usándolos, ya que
el precio de $ 8.500.000 por la terapia anual resulta
prohibitivo.
Por
esta razón el bioquímico Juan Carlos
Aguillón y la químico farmacéutica
María Carmen Molina, ambos de la Facultad de
Medicina de la U. de Chile, perfeccionan un nuevo
anticuerpo monoclonal con financiamiento del Fondef
y de particulares, lo que permitirá contar
en dos o tres años con una terapia que costará
unos $ 70 mil mensuales. Para esto tienen la colaboración
del doctor James Larrick y su empresa de biotecnología
Panorama Research, en California, EE.UU.
"Tenemos
experiencia en este trabajo y podríamos crear
otros tratamientos, por ejemplo, contra el virus respiratorio
sincicial o los anticuerpos que causan las alergias",
explica Aguillón. En su opinión, el
problema es que los laboratorios que producen estas
terapias lo hacen a muy alto precio y, aunque surgen
nuevos productos, los valores se han mantenido prácticamente
igual y sin competencia real.
Así,
los casi 74 mil chilenos afectados por este mal accederán
a drogas de última generación pagando
sólo un 10% de su precio actual. Entre los
pacientes con artritis reumatoide, uno de cada 10
debe usar de manera imperativa estos productos, aunque
si su valor es menor muchos enfermos más podrían
beneficiarse de sus efectos.
Tratando
la artritis
La
Sociedad Chilena de Reumatología (Sochire)
lanzó la semana pasada su primera guía
oficial para tratar la artritis reumatoide en el marco
de su XXV Congreso realizado en Chillán. "Tenemos
mucho más conocimiento sobre los mecanismos
que producen el daño en esta enfermedad y se
han creado nuevos fármacos para bloquear estos
procesos e impedir que esta condición progrese",
explica el doctor Carlos Fuentealba, presidente de
la sociedad.
Un
avance corresponde a un examen de laboratorio para
detectar temprano este mal mediante un marcador especial
en la sangre conocido como péptido citrulinado
cíclico. Este test puede hacer un diagnóstico
en forma precoz, incluso cuando otras pruebas dan
negativo.
Lo
anterior es muy importante, porque apenas se hace
el diagnóstico, se debe iniciar el tratamiento
para que la enfermedad no deje secuelas. "Esto
porque en los primeros dos años se decide el
futuro de estos pacientes y, lamentablemente, muchos
consultan tarde", afirma el doctor Fuentealba.
Según
el experto, el fármaco llamado metrotexato
sigue siendo la piedra angular para tratar a estas
personas y un 70% de ellos responde bien cuando lo
toman. Otro 20% debe tomar terapias combinadas y el
restante 10% debe usar las drogas biológicas
ya mencionadas. En Chile hay tres de ellas: Embrel,
Remicade y Humira.
"Estos
tratamientos han significado una verdadera revolución
para la artritis reumatoide, pero al ser costosos
tenemos pocas posibilidades de usarlos", advierte
el doctor Miguel Gutiérrez, vicepresidente
de la Sochire. Por esto, las guías publicadas
buscan focalizar el uso de estas drogas en quienes
realmente las necesitan, para que los sistemas de
salud cubran el costo de estos medicamentos. Algunas
isapres han pagado esta terapia porque en el largo
plazo se ahorran costos mayores.
Cuando la inmunidad traiciona
En
el congreso de la Sociedad Chilena de Reumatología
(Sochire) se analizó también el rol
en extremo eficaz de las drogas biológicas
para otros males reumatológicos, como la espondiloartritis
anquilosante, que afecta más a hombres que
a mujeres y que causa rigidez de la columna vertebral.
Además, estas modernas terapias también
son útiles en un tipo de artritis que presentan
quienes sufren de soriasis.
Estos
males son parte de una gran familia de enfermedades
conocidas como autoinmunes, que se producen cuando
las defensas en lugar de proteger al organismo contra
el ingreso de elementos extraños, apunta sus
misiles contra distintos órganos del propio
cuerpo y comienzan a destruirlos. Producto de este
problema pueden resultar dañados los riñones,
las articulaciones y el tubo digestivo, entre otros
órganos del cuerpo.
FUENTE
Noviembre 2004
LA TERCERA