EL
MERCURIO EDICIONES ESPECIALES
Con
anticuerpos monoclonales modificados:
Universidad de Chile desarrolla un nuevo tratamiento
para la artritis reumatoide
Un grupo de académicos de esta institución
está trabajando en la modificación genética
de anticuerpos monoclonales para tratar esta enfermedad.
Además de ser un proyecto único en Latinoamérica,
el costo de la terapia podría bajar a una décima
parte.
La
artritis reumatoide es una enfermedad altamente invalidante
que afecta a unas 150 mil personas en Chile. Los dolores
que provoca son producidos fundamentalmente por una
inflamación del revestimiento de las articulaciones,
que causan hinchazón, enrojecimiento, dolor,
rigidez y pérdida de movilidad en las articulaciones
afectadas.
El
problema es que la expresión de este mal puede
ir desde una inflamación articular leve hasta
formas más severas, como una deformación
grave, con la que incluso se puede perder una articulación
o comprometer otros órganos. Además,
no se focaliza en una sola extremidad, sino que puede
afectar a varias articulaciones, como las de la palma
de la mano y dedos, muñeca, codos, hombros,
cuello, mandíbula, caderas, rodillas, tobillos,
pies y, con menor frecuencia, las de las vértebras
de la columna vertebral.
Los
expertos señalan que es muy importante diagnosticarla
y tratarla a tiempo, pues la mayor parte de la destrucción
articular se produce durante los primeros años
de evolución de la enfermedad.
Sin
embargo, los tratamientos de última generación,
con una muy buena tasa de respuesta, tienen un valor
aproximado de US$ 10.000 al año por paciente,
unos $6,5 millones, lo que hace más difícil
acceder a ellos.
Por
lo mismo, un grupo de académicos del Programa
de Inmunología de la Facultad de Medicina de
la Universidad de Chile, con el financiamiento de
fondos concursables de Fondef, está generando
la tecnología para crear anticuerpos monoclonales
modificados, que son muy útiles en el tratamiento
de este mal.
El
doctor Juan Carlos Aguillón, uno de los gestores
de este proyecto, explica que estos anticuerpos tienen
la gracia de bloquear una molécula llamada
Factor de Necrosis Tumoral (TNF), que según
las últimas investigaciones tienen un papel
central en el daño provocado en pacientes con
artritis reumatoide, y también en varias otras
enfermedades autoinmunes, como el lupus eritematoso
sistémico, mal de Crohn y otras.
El
especialista comenta que, actualmente, este anticuerpo
se encuentra en estado avanzado de su desarrollo;
sin embargo, restan otras etapas, como son su producción
a elevados rendimientos y demostrar su eficacia preliminar
en ensayos de laboratorio y en un ensayo clínico
preliminar en un reducido número de pacientes.
Futuro
de la terapia
De
continuar todo con el éxito hasta ahora obtenido,
se prevé tener un prototipo dentro de los próximos
12 meses. En forma paralela, durante el 2007 también
se trabajará en la búsqueda de nuevos
socios e inversionistas para sustentar ensayos clínicos
de fases superiores, en los que se incluye un número
mayor de pacientes, con el fin de evaluar la eficacia
del anticuerpo anti-TNF y el registro de potenciales
efectos adversos. Para el 2008 debiera realizarse
ensayos clínicos de fase dos, señala
el doctor Aguillón.
De
esta manera, el anticuerpo anti-TNF nacional será
administrado por vía endovenosa, por lo que
estará disponible principalmente en clínicas
y sistemas hospitalarios, siendo beneficiarios los
pacientes con artritis reumatoide en primera instancia.
Se
estima que el tratamiento consistiría en una
dosis de
2 mg/kg de peso por paciente, cada seis semanas.
De
acuerdo con la experiencia de los anticuerpos anti-TNF
comerciales, se espera que la respuesta al fármaco
debiera ser a las pocas horas de haber sido administrado
por primera vez, proporcionando alivio a signos y
síntomas propios de la inflamación de
las articulaciones. La continuación con el
tratamiento podrá frenar la progresión
del daño articular, característico de
la enfermedad.
Otros
aspecto importante es que el anticuerpo anti-TNF nacional
podría llegar a comercializarse a un precio
significativamente menor, aproximadamente unos $500
mil anuales por paciente.
El
fármaco disminuirá los efectos severos
que causa esta enfermedad y que restringen las actividades
normales de la vida diaria, tales como trabajar, realizar
actividades recreativas, entre otras. Contar con una
población más sana y productiva redunda
en un alto beneficio social para el país, especialmente
cuando el 50% de los costos de la artritis reumatoide
son generados por ausencia laboral.
Hacia
otras patologías
Hoy
existe la posibilidad de modificar genéticamente
estos anticuerpos para hacerlos más compatibles
con el sistema humano en términos de estructura
química, labor que ya se ha hecho en el extranjero
y que ha fructificado en medicamentos basados en anticuerpos
que reconocen la molécula de TNF.
En
la Universidad de Chile explican que han trabajado
basándose en los anticuerpos de ratón
que previamente habían producido, los que actualmente
están siendo transformados genéticamente
para crear anticuerpos monoclonales modificados para
el reconocimiento de TNF humano.
Otro
de los beneficios es que esta droga podrá ser
utilizada para el tratamiento de otras patologías
relacionadas con el aumento de esta citoquina, como
el mal de Crohn, colitis ulcerosa y espondilitis anquilosante,
entre otras. Además, explican que se establecerá
en Chile la capacidad para crear anticuerpos modificados
para enfrentar molecularmente otras patologías,
como un antídoto de las toxinas marinas que
provocan el cuadro de marea roja o neutralizantes
de componentes activos del veneno de araña
de rincón.
FUENTE
Viernes 8 de Febrero de 2008
El Mercurio Ediciones Especiales