EL
MOSTRADOR
Investigadores
chilenos lideran lucha contra el cáncer gástrico
Académicos de la Facultad de Medicina de la
Universidad de Chile desarrollarán, en los
próximos tres años, un producto biotecnológico
que será la base de un medicamento contra este
mal, primera causa de muerte por tumores en nuestro
país.
Una esperanza para los enfermos de cáncer gástrico
en el país ofrecerá, en el mediano plazo,
la investigación que está realizando
la doctora María Carmen Molina, en conjunto
con el doctor Juan Carlos Aguillón y colaboradores,
académicos del Programa de Inmunología
de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Su estudio tiene como objetivo limitar la capacidad
metastática de los tumores cancerígenos
y, al mismo tiempo, reforzar al sistema inmune para
destruirlos.
Para
ello, gracias al apoyo de un proyecto Fondef recientemente
adjudicados, instalarán en sus laboratorios
en el plantel la biotecnología de punta, competitiva
a nivel internacional, con el fin de generar anticuerpos
recombinantes totalmente humanos (AcHu). Estos serán
secretados por células eucariontes especialmente
modificadas, a las cuales se les insertará
información genética extraída
de inmunoglobulinas humanas, para así evitar
cualquier posibilidad de rechazo cuando sean utilizadas
en pacientes.
Los
anticuerpos así producidos serán la
terapia para bloquear a una molécula que se
expresa en la superficie de las células tumorales,
la proteína tirosina quinasa ErbB, cuya función
es ser el receptor de un determinado factor de crecimiento,
el cual permite mayor diferenciación y crecimiento
celular, por tanto metástasis. Al bloquearse
esta capacidad, se impide el desarrollo y expansión
del tumor, pero además se activa la función
efectora de los anticuerpos del sistema inmune, lo
que induce apoptosis o muerte celular. Este proyecto
es una iniciativa que cuenta con la participación
de especialistas en cirugía gástrica
del Hospital Clínico Universidad de Chile,
como los doctores Owen Korna y Attila Csendes, director
del Departamento de Medicina del recinto asistencial,
así como el apoyo del Laboratorio Recalcine.
Molina
explica que el cáncer gástrico ocupa
el prime lugar en mortalidad por tumores en nuestro
país, alcanzando 3.139 casos al año:
“Normalmente en estadio avanzado es letal sin
cirugía, y tiene una supervivencia promedio
de seis meses post diagnóstico; el uso de esquemas
de quimioterapia y/o radioterapia han mostrado resultados
variables. Desde hace muy poco tiempo que se están
usando anticuerpos recombinantes con fines terapéuticos;
hay uno, llamado Trastazumab, que sirve para combatir
el cáncer mamario con muy buenos resultados,
y hay documentación de su uso en cáncer
gástrico, para mejorar la sobrevida de los
pacientes. Con este proyecto será posible desarrollar
la tecnología de generación de anticuerpos
totalmente humanos y desarrollar al menos uno contra
receptores de ErbB, de alta eficacia y seguridad,
para ser usado en una terapia dirigida, adicional
a la cirugía, en el tratamiento de esta enfermedad”,
dice la investigadora.
Así,
generarán un producto biotecnológico
que tiene una efectividad esperada de un 80%, el que
permitirá aumentar la sobrevida de los pacientes
de un 19% a un 84%, a un costo de tratamiento más
bajo respecto de un eventual fármaco sustituto,
con menores efectos secundarios y disminuyendo la
cantidad de dosis. “Se evitarán, al menos,
112 muertes al año, y se recuperarán
anualmente más de 962 años de vida saludables,
valorados en 10,6 millones de dólares al año”,
añade la doctora Molina.
Por
ello, cuenta que base multidisciplinaria del proyecto
es indispensable, pues la colaboración de los
académicos del HCUCH será importantísima
al aportar ellos su experiencia asistencial y material
biológico para ensayar estos nuevos anticuerpos.
A futuro, señala que en una posible segunda
fase, el objetivo sería hacer los ensayos preclínicos
y clínicos del anticuerpo, de manera de llegar
a un medicamento inyectable de primera línea,
coadyuvante al tratamiento quirúrgico de este
tipo de cáncer.
Pero
no serán los únicos beneficios: “Esperamos
que esta biotecnología de punta permita, en
etapas posteriores, generar otros anticuerpos contra
distintos blancos, lo que facilitará la investigación
en tratamientos para otras enfermedades”, finaliza
el doctor Aguillón.
FUENTE
Julio 2007
EL MOSTRADOR